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Written by 3:32 pm Política

Samuel García Fracasa en MedioAmbiente Pero se Va de Gira a Europa

Los retos ambientales parecen haber superado al gobernador.

Nuevo León - Regios Al Cuadrado

Mientras gran parte de Nuevo León enfrentan una crisis de inseguridad y caos vial, el gobernador Samuel García se alista para un viaje a Europa que ha generado controversia entre los ciudadanos. Bajo el pretexto de una gira para promover la economía del estado, García se dirige a Suiza, donde tiene previsto reunirse con representantes de la FIFA, lo que ha generado más dudas que certezas sobre sus prioridades.

El estado atraviesa uno de sus peores momentos en términos de seguridad. La violencia ha aumentado considerablemente, y la calidad del aire sigue siendo un problema crítico. Sin embargo, el gobernador ha decidido que este es el momento de embarcarse en un viaje internacional, mientras los problemas locales siguen sin resolverse.

Una gira a Europa en medio de la crisis

El viaje de 12 días que Samuel García tiene previsto realizar comienza mañana, y aunque oficialmente su objetivo es promover la economía del estado ante las políticas arancelarias de Estados Unidos, su itinerario incluye una visita a la sede de la FIFA en Zúrich, Suiza, el 2 de abril. Lo que llama la atención es que no se ha especificado un tema concreto para esta reunión ni se ha incluido a representantes clave del Mundial 2026, evento que Monterrey albergará.

El gobernador de Nuevo León, Samuel García, sigue demostrando un enfoque ineficaz frente a la grave crisis ambiental que enfrenta su estado, incluso cuando la situación parece desbordarse. A pesar de las numerosas promesas y medidas anunciadas, la administración de García no ha sido capaz de ofrecer soluciones reales a la creciente contaminación en la región. En lugar de enfrentar de manera contundente los problemas, se sigue apostando por la centralización del poder en organismos clave como la Comisión Ambiental Metropolitana (CAMe), cuyo liderazgo debería estar en manos de expertos y representantes ciudadanos, no de un político que no ha logrado resultados tangibles en la lucha contra la contaminación.

Samuel García

El gobernador insiste en presidir la CAMe, un organismo crucial para coordinar las acciones contra la contaminación del aire en la Zona Metropolitana de Monterrey. Sin embargo, su gestión al frente de la Agencia de Calidad del Aire, creada hace dos años, ha sido un rotundo fracaso. A pesar de haber prometido combatir a los mayores contaminantes del estado, como la Refinería de Pemex en Cadereyta, no ha sido capaz ni de inspeccionarla. Además, mientras la crisis ambiental se intensifica, su gobierno recorta el presupuesto destinado al sector ambiental, lo que evidencia su falta de compromiso real con el medio ambiente.

Promesas incumplidas y falta de resultados

La creación de la Agencia de Calidad del Aire, con la esperanza de mitigar los efectos de la contaminación en Nuevo León, resultó ser una medida superficial que no ha tenido impacto real. A pesar de que esta agencia fue presentada como una solución para combatir las emisiones de gases contaminantes, en la práctica ha demostrado ser completamente ineficaz. La promesa de Samuel García de atacar a las industrias contaminantes, como la Refinería de Pemex, ha quedado en el aire. A pesar de ser una de las principales fuentes de contaminación, la refinería sigue operando sin ningún tipo de supervisión estatal efectiva, lo que pone en evidencia la falta de voluntad y capacidad del gobierno estatal para intervenir en los sectores más problemáticos.

Además, la Agencia de Calidad del Aire, que depende de la Secretaría de Medio Ambiente, no ha logrado establecer un control efectivo sobre las fuentes de contaminación en el estado. La falta de inspecciones y la escasa cooperación entre los distintos niveles de gobierno para abordar la crisis ambiental son solo algunos de los muchos fracasos en los que ha incurrido esta administración. Si bien se han establecido organismos para hacer frente a la problemática, estos no cuentan con los recursos ni la autonomía necesarios para actuar de manera efectiva.

El control político sobre la CAMe

A pesar de los fracasos de su Agencia de Calidad del Aire, Samuel García sigue impulsando su propuesta de presidir la Comisión Ambiental Metropolitana (CAMe), un organismo que debería contar con la independencia necesaria para tomar decisiones técnicas y efectivas en la lucha contra la contaminación. Sin embargo, el gobernador busca mantener el control de este organismo, sin considerar la opinión de expertos ni de la sociedad civil, quienes exigen que la CAMe sea dirigida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y que su liderazgo sea elegido de manera democrática, con la participación de académicos y ciudadanos.

Esta insistencia en presidir la CAMe pone en duda la verdadera voluntad del gobernador de afrontar la crisis ambiental. En lugar de ceder el control a expertos y organizaciones ciudadanas, García sigue buscando mantener el poder en sus manos, lo que refleja una visión más política que técnica de la situación. Esta centralización del poder solo agrava el problema, ya que la lucha contra la contaminación requiere de una colaboración activa entre distintos actores, no de la imposición de un liderazgo político que no ha demostrado resultados.

El hecho de que el gobernador quiera presidir la CAMe, a pesar de su fracaso en la gestión ambiental, demuestra la falta de autocrítica y la tendencia a centralizar aún más el poder en áreas claves. En vez de fomentar la participación de expertos y la creación de políticas basadas en evidencia, Samuel García sigue apostando por un control político que solo perpetúa la ineficiencia y la falta de acciones concretas frente a la emergencia ambiental.

La crisis ambiental empeora bajo su administración de Nuevo León

La situación ambiental en Nuevo León sigue empeorando, con cifras alarmantes que reflejan la creciente crisis. En febrero de este año, el estado reportó 22 delitos ambientales y más de mil incendios, lo que resalta la magnitud del problema. A pesar de estas cifras preocupantes, el gobierno de Samuel García no ha tomado medidas eficaces para frenar la contaminación ni para proteger el medio ambiente. En lugar de priorizar el sector ambiental, su administración ha recortado el presupuesto destinado a la Secretaría de Medio Ambiente, lo que revela una clara falta de compromiso con la lucha contra la crisis climática.

El presupuesto para la Secretaría de Medio Ambiente en 2025 será de apenas el 0.09% del total estatal, una cifra absolutamente insuficiente para abordar la magnitud de los problemas ambientales que enfrenta el estado. En 2024, el presupuesto para este sector fue de 196 millones de pesos, lo que demuestra un claro retroceso en comparación con las necesidades reales de la crisis ambiental.

Con un presupuesto tan reducido y sin resultados concretos en la lucha contra la contaminación, la administración de Samuel García sigue insistiendo en mantener el control sobre la CAMe, a pesar de las evidentes fallas en su gestión ambiental. Esta falta de acción y de responsabilidad ante la creciente crisis es una clara muestra de la incapacidad del gobierno estatal para enfrentar los desafíos ambientales de manera seria y efectiva.

La situación actual refleja un gobierno que no está dispuesto a asumir la responsabilidad de la crisis ambiental y que, lejos de buscar soluciones, sigue centrado en la política y el control. Mientras las cifras de contaminación aumentan y los delitos ambientales proliferan, Samuel García sigue tomando decisiones equivocadas que solo profundizan el problema.

El manejo de la contingencia ambiental en Nuevo León por parte de la administración estatal es un claro ejemplo de cómo la falta de voluntad política, la centralización del poder y los recortes presupuestarios han contribuido al empeoramiento de la situación. La ciudadanía y los expertos en medio ambiente exigen un cambio radical en la forma en que se gestionan los problemas ambientales en el estado, y demandan que se ceda el liderazgo de la CAMe a personas capacitadas y comprometidas con la causa.

La crisis ambiental de Nuevo León no puede seguir siendo tratada como un asunto político más. El futuro del estado y de sus habitantes depende de tomar decisiones basadas en la ciencia, la colaboración y la urgencia. Mientras tanto, el gobernador sigue aferrado a un control que ya ha demostrado ser ineficaz, dejando en el camino a aquellos que verdaderamente luchan por un futuro más limpio y sostenible.

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