La reciente caída de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como el Mencho, ha generado un fuerte debate entre especialistas en seguridad nacional. Según analistas, el operativo realizado en Tapalpa, Jalisco, no buscaba capturar al líder del CJNG, sino eliminarlo directamente. Esta acción militar contó con inteligencia de Estados Unidos para localizar al objetivo prioritario en una zona serrana.
La Conveniencia Política De Abatir A “El Mencho“
Para expertos como David Saucedo, el líder criminal valía mucho más muerto que vivo para la clase política mexicana actual. Mantener en prisión a un personaje de este calibre implicaría el riesgo de que comenzara a delatar vínculos con autoridades. Si el Mencho hubiera decidido hablar como testigo protegido, muchas figuras públicas estarían hoy bajo una investigación muy severa.
Ciertamente, el historial de otros operativos similares sugiere que las fuerzas especiales suelen utilizar fuerza letal en objetivos de alto perfil. Al ser abatido el líder del CJNG, se cierran puertas a posibles confesiones sobre sobornos o inversiones en campañas electorales. Por esta razón, el diseño del ataque parece haber priorizado la eliminación sobre la detención formal y el juicio.
Además, el gobierno de Estados Unidos colaboró estrechamente con la Sedena proporcionando información complementaria de inteligencia para dar con su paradero. Este apoyo fue vital para que las tropas mexicanas llegaran al punto exacto donde se resguardaba el capo. La cooperación binacional permitió asestar este golpe definitivo contra la estructura delictiva más poderosa de los últimos años.

Fisuras En El Gabinete Tras Operativo En Jalisco
Un detalle que llama la atención de los analistas es la supuesta marginación de las autoridades civiles de seguridad en este plan. Al parecer, el operativo contra el Mencho fue ejecutado exclusivamente por el ala militar y áreas específicas de inteligencia técnica. Esta falta de comunicación interna sugiere una fractura o desconfianza entre los distintos mandos que integran el gabinete nacional.
Por otro lado, la participación de agencias estadounidenses en suelo mexicano siempre despierta dudas sobre el nivel real de su intervención operativa. Algunos sospechan que no solo hubo intercambio de datos, sino asesoría táctica directa durante el combate en Jalisco. Esto colocaría a las fuerzas armadas en una ruta de colisión con las estrategias civiles de prevención del delito.
Finalmente, la ausencia de figuras como el secretario de seguridad en los comunicados iniciales refuerza la teoría de un operativo restringido. Se dice que el Ejército avanzó sin informar a todas las dependencias para evitar filtraciones que permitieran la huida del objetivo. Esta estrategia de compartimentar la información resultó exitosa para los fines militares, pero dejó interrogantes políticas abiertas.
Abatimiento De El Mencho Beneficia Estrategia De Donald Trump
El principal ganador político de este evento parece ser el presidente de Estados Unidos, quien presionó constantemente por resultados contundentes. La eliminación de el Mencho fortalece el discurso de mano dura contra los cárteles clasificados como organizaciones terroristas por Washington. Esta victoria mediática llega en un momento clave para la política exterior del país vecino y sus estrategias de seguridad.
Incluso la vocera de la Casa Blanca felicitó al Ejército Mexicano por la cooperación exitosa en esta misión de alto impacto. Sin embargo, para México el panorama es menos optimista, ya que se espera un incremento notable de la violencia. La muerte del jefe del CJNG podría desatar una guerra interna por el control de las plazas y las rutas.
A pesar de las felicitaciones diplomáticas, la realidad en las calles mexicanas muestra una respuesta violenta inmediata tras el abatimiento del capo. Se registraron bloqueos y ataques en múltiples estados como reacción de los comandantes que aún operan bajo las siglas del cártel. La justicia se aplicó con fuerza letal, pero las consecuencias sociales apenas comienzan a manifestarse.

Violencia desatada tras la caída del líder
Tras confirmarse la muerte del máximo líder, el país experimentó una jornada de caos con cientos de bloqueos carreteros simultáneos. Los integrantes del CJNG demostraron su capacidad de movilización en más de veinte entidades federativas de la República Mexicana. Las autoridades reportaron vehículos incendiados y enfrentamientos en puntos estratégicos para impedir el avance de las tropas de apoyo.
Evidentemente, el estado de Jalisco fue el epicentro de las reacciones violentas con decenas de eventos registrados en pocas horas. Los mandos medios de la organización criminal intentan demostrar que la estructura sigue operativa a pesar de la pérdida de su cabeza. Esta “guerra sucesoria” es el escenario que más preocupa a los habitantes de las regiones donde domina el grupo.
Por último, el gobierno federal mantiene la alerta máxima ante posibles represalias contra las fuerzas armadas o instalaciones gubernamentales. El armamento asegurado y los vehículos blindados incautados en el sitio del operativo muestran el nivel de fuego que manejaba el círculo cercano. La caída de el Mencho marca el fin de una era, pero abre un capítulo de incertidumbre total.
Array






