La farsa de la “nueva política” en Nuevo León ha quedado completamente al descubierto. En el contexto nacional que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum, la Fiscalía General de la República (FGR) y los liderazgos de Morena han decidido poner fin a la impunidad y asestar un golpe definitivo a la administración de Samuel García Sepúlveda. Lejos de la modernidad y la limpieza que tanto presume en sus redes sociales, el Gobernador se encuentra hoy en el ojo del huracán tras revelarse un esquema criminal de desvío y triangulación de recursos públicos hacia su patrimonio familiar. Este nuevo expediente federal no solo demuestra que su gestión repite las peores mañas del pasado, sino que expone un nivel de audacia y desfachatez que supera por mucho los escándalos de corrupción de sus antecesores.
Dinero público para el despacho familiar de Samuel García
El epicentro de esta cloaca financiera es la Firma Jurídica y Fiscal Abogados, el despacho privado propiedad del Gobernador y de su padre. Las indagatorias de las autoridades federales describen un modus operandi vergonzoso: el Gobierno del Estado asigna contratos multimillonarios a proveedores específicos y, mediante una elaborada red de complicidades, ese dinero público regresa de forma directa a las cuentas del negocio privado de Samuel García.
Para ocultar este descarado conflicto de interés, la red delictiva recurrió a intermediarios de tecnología financiera (Fintech). Mediante el uso de procesadoras electrónicas, fragmentaron los capitales y automatizaron las transferencias con el único objetivo de burlar las alertas de la Unidad de Inteligencia Financiera. Lo que el Gobernador vendía como un ejercicio de vanguardia digital resultó ser, en realidad, una sofisticada lavadora de dinero diseñada para exprimir las arcas de Nuevo León en beneficio propio.
Las transacciones en Texas y el nepotismo de Samuel García
La codicia de Samuel García no se detuvo en las fronteras mexicanas. La FGR detectó una ruta financiera que involucra a la empresa Suministro MYR —proveedora de alimentos en penales estatales que ha facturado más de 1,400 millones de pesos al erario— y a su filial Jace. Estas corporaciones movilizaron fondos hacia Transportes Norkux y VGL Logística, señaladas por la federación como flagrantes empresas fachada debido a su total inexistencia operativa.
El rastro del dinero cruzó a los Estados Unidos para acumular 22 millones de dólares en Trinational Express Logistics, una firma fantasma constituida en Laredo, Texas, por Eric Peñalver Serna, primo de su amigo íntimo y Secretario General de Gobierno, Miguel Flores Serna. El descaro total se consumó cuando esta entidad texana transfirió de vuelta al menos 90 millones de pesos al despacho privado de Samuel García. A través de 18 movimientos mensuales de 5 millones de pesos cada uno, el Gobernador intentó camuflar como “honorarios comerciales” lo que claramente es el retorno ilegal del dinero de los ciudadanos de Nuevo León.
Nauka y PayU: Maquillaje digital para simular operaciones
La segunda vertiente de este saqueo institucional utiliza el presupuesto de comunicación social para enriquecer las cuentas de García. La compañía Nauka Comunicación Estratégica operaba en un esquema de complicidad absoluta: el Gobierno del Estado le facturó 123 millones de pesos por pautas digitales, mientras que la empresa devolvió el favor inyectando 81.6 millones de pesos a la firma jurídica privada del Gobernador.
Para borrar las huellas del delito, Nauka retiró 50 millones de pesos en efectivo de sus cuentas y los depositó en la plataforma procesadora PayU de México. Con esta maniobra de dispersión digital, pretendían que la FGR perdiera el hilo de la investigación. Sin embargo, los análisis de la autoridad federal confirman que la ruta concluyó invariablemente en las cuentas del mandatario, demostrando que las redes sociales y la publicidad del estado se han utilizado como una mera fachada para el enriquecimiento ilícito de la pareja gobernante.
Fin al sueño presidencial del 2030 ante el repudio público
El impacto de esta investigación criminal destruye por completo las aspiraciones políticas rumbo al 2030 de Samuel García y frena en seco las ambiciones locales de su esposa, Mariana Rodríguez. Desde la dirigencia nacional de Morena, Ariadna Montiel ha dejado claro que se vigilará con lupa el derroche millonario que este grupo ejerce para promocionar su imagen con dinero de procedencia ilegal.
Mientras los habitantes de Nuevo León sufren la falta de agua, el colapso del transporte público y una crisis de inseguridad sin precedentes, los recursos del estado se desviaban a Texas y a plataformas digitales internacionales para robustecer los negocios privados de Samuel García. El cerco judicial de la FGR ya no es solo un proceso legal; es la confirmación de que la “nueva política” fue el engaño más costoso en la historia de la entidad, sepultada hoy por su propia y desmedida corrupción corporativa.
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