El gobernador Samuel García, junto con Baltazar Martínez Ríos, Raúl Lozano y Miguel Flores, aparece en el centro de un nuevo escándalo político que sacude a Nuevo León. Un audio filtrado, relacionado con el conflicto entre el Estado y la empresa Matrimar, expone conversaciones donde se plantea la exigencia de un pago fuerte como extorsión para permitir la operación de la empresa.
Lo que durante meses fue presentado como una diferencia técnica derivada del Impuesto Verde ahora adquiere una dimensión mucho más delicada. La grabación sugiere presión política, intermediación partidista y posibles acuerdos fuera de los canales institucionales.
El Audio Que Expone La Extorsión De MC
El 27 de noviembre del año pasado, apenas tres días después de que la planta fuera suspendida por el Estado, se realizó la llamada que hoy provoca indignación. En ella, Baltazar Martínez Ríos, dirigente estatal de Movimiento Ciudadano y ex alcalde de Cerralvo, conversa con un directivo de Matrimar.
En la grabación, Martínez menciona auditorías abiertas y afirma que la empresa estaba “arrinconada”. También señala que era la única que no había soltado un pago fuerte.
La conversación no gira en torno a procedimientos formales ni a recursos administrativos. Se habla de alinearse, de llegar a un acuerdo y de cubrir la cantidad incluso en parcialidades.
Ese tono es el que convierte un conflicto fiscal en un escándalo político.
Medio Ambiente Y Gobierno De Samuel En La Conversación
En el audio aparece mencionado Raúl Lozano, secretario de Medio Ambiente estatal. Según lo que se escucha, Lozano habría planteado la necesidad de un pago fuerte como condición para resolver el conflicto.
La dependencia que encabeza ha sido una de las más activas en inspecciones y clausuras contra pedreras en el marco del Impuesto Verde. En el caso de Matrimar, la empresa sostiene que ha enfrentado revisiones constantes y cierres administrativos tras negarse a ceder.
Más adelante, el propio Baltazar Martínez Ríos menciona que pediría un favor a “Mike”, en referencia a Miguel Flores, Secretario General de Gobierno, para facilitar el acuerdo y permitir que la empresa pudiera pagar por semana o por mes.
El esquema que se dibuja es inquietante: presión administrativa desde una secretaría, intermediación política desde el partido del gobernador y eventual aval desde la Secretaría General de Gobierno.
Si los hechos se confirman, no sería un simple desacuerdo técnico. Sería un caso de extorsión estatal con implicaciones mayores.
Amparos Y Nuevas Clausuras
El conflicto no se limita al audio. El 10 de febrero, Matrimar obtuvo un amparo contra medidas impuestas en noviembre que mantenían su planta cerrada. Sin embargo, horas después, Protección Civil acudió de madrugada para imponer una nueva clausura.
Posteriormente, la empresa informó que también ganó otro recurso judicial. En su postura pública, habló de un patrón de presión sistemática tras negarse a cubrir el supuesto pago fuerte.
Para el sector empresarial, la señal es alarmante. Aunque existan resoluciones judiciales favorables, la operación sigue dependiendo de nuevas inspecciones y cierres.
Similitudes Con El Caso De Tequila, Jalisco
El caso recuerda inevitablemente lo ocurrido en Tequila, Jalisco. Allí, el alcalde fue detenido por presunta extorsión contra empresas, incluido un intento de cobro millonario a una reconocida tequilera.
La reacción fue inmediata. El gobernador estatal anunció intervención directa y envió un mensaje de cero tolerancia ante cualquier abuso de autoridad.
En Nuevo León, en contraste, el escándalo involucra a figuras cercanas al poder estatal y el silencio institucional domina la escena. No se ha anunciado una investigación pública amplia ni un deslinde contundente por parte de los implicados.
Si en Tequila se actuó con firmeza, la pregunta es por qué en Nuevo León el caso Matrimar sigue envuelto en declaraciones indirectas y filtraciones.
Impacto En La Imagen De Samuel García
Nuevo León se promueve como líder económico y polo de inversión. Sin embargo, episodios como este afectan la confianza.La certeza jurídica no puede depender de negociaciones políticas ni de cubrir un pago fuerte. La operación de una empresa debe sostenerse en reglas claras, no en intermediaciones partidistas.
El nombre de Samuel García aparece inevitablemente en la discusión porque los funcionarios señalados forman parte de su administración o de su estructura política.
La prueba para el gobierno es clara: demostrar que no existe extorsión estatal y que cualquier irregularidad será investigada sin privilegios. La credibilidad institucional está en juego. Y en política, cuando la confianza se erosiona, el costo es mucho mayor que cualquier multa o amparo.
El Blindaje De Baltazar Martínez En El Congreso
Sin el menor rastro de vergüenza, el legislador aseguró que no pedirá licencia ni abandonará la dirigencia de su partido. Martínez insiste en que su participación en el caso de la empresa Matrimar fue un acto de “ayuda” legislativa. Sin embargo, para la ciudadanía, este discurso no es más que una burda excusa para normalizar el cobro de cuotas ilegales desde el servicio público.
La soberbia del diputado es evidente al separar su situación legal de sus funciones actuales. Según su lógica, enfrentar acciones penales por extorsión no le impide seguir legislando para los ciudadanos. Esta postura solo alimenta la sensación de impunidad que tanto daño le hace a la confianza en las instituciones del estado.
Para el emecista, ser el intermediario de un “pago fuerte” en efectivo es algo que entra en el marco de la legalidad. No obstante, los audios filtrados cuentan una historia de presiones y negociaciones en lo oscurito. Mientras el proceso avanza, él prefiere seguir cobrando del erario, desafiando la ética mínima que su cargo le exige.

Justificaciones Absurdas En El Escándalo Matrimar
La denuncia de la pedrera Matrimar destapó una cloaca que involucra directamente a la administración estatal. El esquema de operación era simple pero perverso: pagar 50 millones de pesos o enfrentar la clausura permanente. En esta ecuación, el nombre de Baltazar Martínez aparece como la pieza clave que “conectaba” a la víctima con sus victimarios financieros.
El legislador reconoce que fue el puente de comunicación, pero intenta lavarse las manos sobre el origen de la cifra. Es inaceptable que un representante popular ignore por qué se exigía dinero en efectivo en lugar de una multa oficial. Su supuesta ignorancia sobre el manejo de billetes físicos solo confirma que el sistema está diseñado para no dejar rastro bancario.
La empresa afectada ha sido valiente al exhibir las grabaciones donde se pacta la “ayuda” del diputado. En esos audios, la voz del funcionario es clara al advertir que se requiere un desembolso importante para seguir operando. Esta forma de hacer política, basada en el “moche” y la amenaza, es precisamente lo que la ciudadanía votó por desterrar de Nuevo León.
¡El Góber Se Pone Nervioso!
Cuando un líder político desafía la ley o los procesos judiciales (como los amparos), suele aparecer una asimetría en el rostro. Si Samuel mostró un levantamiento de un solo lado del labio o una mirada fija y tensa, no solo está comunicando “seguridad”, sino desdén por el sistema legal. Esto refuerza la imagen de un gobernante que se siente por encima de las instituciones.
Mientras Samuel dice que no hay extorsiones en el caso Matrimar, sus tics nerviosos lo exhiben. A la empresa ahora le quiere quitar 700 millones a la mala, admitiendo que ignorará lo que digan los jueces. 🧑⚖️
— Regios al Cuadrado (@Regios_Cuadrado) February 25, 2026
¡Pero cuando él ampara a TODA su familia ahí sí vale! 🤣💸 pic.twitter.com/dXxHaEEts4
Fallo Judicial Y Denuncia Penal Contra El Gobierno Estatal
Tras meses de parálisis, un Juez de Control ordenó retirar los sellos de clausura a la planta de Matrimar en Cerralvo para restituir sus derechos de operación. La autoridad judicial determinó que la suspensión impuesta por el Estado no podía mantenerse, permitiendo que la empresa retomara sus actividades y reintegrara a sus 500 trabajadores de forma inmediata.
A la par del desbloqueo, los propietarios José Santos e Ignacio Martínez Gutiérrez formalizaron una denuncia penal contra el gobernador Samuel García por el delito de extorsión. La compañía sostiene ante la Fiscalía que la clausura fue una medida de presión ilegal para exigir un pago de 50 millones de pesos, utilizando a las instituciones como herramientas de acoso.
Esta resolución de la justicia en los estados marca un precedente relevante al frenar las acciones administrativas que la empresa calificó como arbitrarias. Mientras la planta vuelve a producir, el proceso legal avanza para investigar la responsabilidad de altos funcionarios en el esquema de cobros irregulares. La defensa de la pedrera busca que este fallo judicial sea el primer paso para castigar el abuso de autoridad en la entidad.
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