Muchas personas en el estado se cuestionan qué pasó con la Carretera Interserrana, una obra que fue proyectada como el gran corredor del sexenio para agilizar el paso entre el sur y el centro de la entidad. En la actualidad, el megaproyecto de casi 89 kilómetros muestra un ritmo de trabajo semiparado, afectado por serios problemas financieros, falta de liquidez presupuestal y deudas pendientes con proveedores de la región.
Falta de licitaciones paraliza el Tramo 2 de la Interserrana
El obstáculo más grande de toda la infraestructura se localiza en la franja central que atraviesa la Sierra Madre. Se sabe que la falta de licitaciones paraliza el Tramo 2 de la Interserrana, pues los 39.9 kilómetros que exigen edificar 12 puentes y dos túneles ni siquiera se han sacado a concurso público. Esta sección requiere estudios geotécnicos complejos y permisos ambientales de Semarnat cuyas estimaciones abarcan más de cinco años de maniobras continuas.
Aunado a la falta de concursos de licitación, el costo previsto para esta sección se disparó de forma desmedida en comparación con los valores originales del proyecto. Aunque en un inicio se calculó que toda la carretera requeriría unos 9 mil millones de pesos, únicamente la ejecución del sector serrano central podría rebasar los 20 mil millones de pesos. Ante el agotamiento de los fondos estatales, la administración actual explora esquemas de financiamiento privado o aportaciones federales para evitar el colapso total de las labores.

Historia del proyecto carretero más importante que fracasó
Para entender el estatus actual de esta vía, hay que revisar la historia del proyecto carretero más importante de Nuevo León desde que fue presentado a la ciudadanía. La idea de trazar este corredor nació con el objetivo de brindar una alternativa ágil a la saturada Carretera Federal 57, permitiendo a las unidades de carga pesada esquivar zonas urbanas y reducir significativamente los tiempos de traslado comercial en la región.
No obstante, las intenciones iniciales chocaron rápidamente con retrasos técnicos y operativos. En el segmento que conecta con Montemorelos, de 15 kilómetros planificados, apenas se han desmontado 6 kilómetros y pavimentado una fracción mínima. Por su parte, en el sector sur que inicia en San Roberto de Galeana, los frentes de trabajo permanecen semiparados, dejando pendientes pagos a los habitantes locales por concepto de extracción de piedra y servicios de albañilería.

¿Por qué se retrasó la entrega de la Carretera Interserrana?
Existen múltiples variables que explican por qué se retrasó la entrega de la Carretera Interserrana frente a las expectativas presentadas a la opinión pública. La combinación de proyecciones financieras rebasadas, un avance físico que no alcanza ni el 20 por ciento en sus secciones iniciales y el desorden por adeudos pendientes obligó a frenar las maquinarias en la mayoría de los frentes.
Adicionalmente, se presentaron serias complicaciones en el orden cronológico del proyecto. En lugar de sostener un ritmo constante, las fechas clave de la obra de la Carretera Interserrana se fueron postergando. Las promesas iniciales de Samuel García apuntaban a concluir la vía en un periodo de cuatro años, pero el desfase presupuestal provocó que los plazos caducaran sin tener siquiera el tramo montañoso bajo contrato formal de construcción.
Caos financiero: Deudas con proveedores en proyectos viales de NL
El impacto económico de esta pausa afectó de manera directa a los ejidos y trabajadores de las comunidades aledañas. La presencia de deudas con proveedores en proyectos viales de NL generó malestar entre pobladores de sectores como El Toro y El Tokio, quienes reportan que las actividades de asfaltado y compactación están detenidas mientras continúan a la espera de sus pagos.
A la fecha, el panorama sobre qué pasó con la Carretera Interserrana refleja una obra sumergida en la incertidumbre presupuestal. Sin recursos estatales disponibles para continuar el ritmo de obra y a la espera de un posible rescate financiero externo, el ambicioso corredor vial permanece estancado a medio camino de su meta.
Lo que inició como una propuesta de gran alcance para interconectar municipios de Nuevo León como Montemorelos, Rayones y Galeana, hoy luce estancado y sin la maquinaria suficiente sobre el terreno. Fuentes del sector de la construcción señalan que las autoridades estatales se quedaron sin flujo de efectivo para seguir liquidando estimaciones a los contratistas, por lo que únicamente se mantienen cuadrillas mínimas para realizar labores superficiales de vigilancia y mantenimiento menor.
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