La comunidad regiomontana enfrenta una crisis de confianza tras revelarse un presunto fraude en la reforestación de la Alameda. Este engaño ambiental involucra el uso de vegetación preexistente para justificar gastos millonarios ante las autoridades.
La discrepancia entre las facturas de la asociación Reforestación Extrema y la realidad física del parque sugiere una gestión irregular de los recursos estatales mediante la simulación de nuevas plantaciones.
Irregularidades Financieras Detectadas En La Alameda
El proyecto de recuperación del pulmón urbano más icónico de la ciudad se encuentra bajo la lupa debido a un manejo presupuestario cuestionable. Según las auditorías preliminares, se detectaron pagos que superan los 26 millones de pesos por ejemplares que ya estaban en el parque Esta situación ha transformado un plan de mejora ecológica en un escándalo de opacidad administrativa y falta de rigor técnico en el campo.
Muchos de los árboles reportados como nuevas adquisiciones de gran tamaño son, en realidad, parte del inventario antiguo del parque histórico. Expertos en urbanismo señalan que esta táctica permitió drenar fondos públicos sin aportar un beneficio real al ecosistema local de la zona. Por esta razón, la exigencia de transparencia se ha vuelto una prioridad para los ciudadanos que frecuentan el parque y notan la falta de sombra.
La falta de correspondencia entre lo pagado y lo plantado afecta directamente la mitigación del cambio climático en la región metropolitana. Mientras las temperaturas aumentan, el presupuesto destinado a generar biomasa parece haberse desviado hacia otros fines comerciales de particulares. En consecuencia, el patrimonio natural del estado permanece estancado a pesar de las cuantiosas inversiones anunciadas por las autoridades estatales y privadas involucradas.
El Mecanismo De Simulación Con Facturas Infladas Y Sobrecostos
El esquema operaba mediante el registro de ejemplares maduros que ya habitaban la Alameda desde hace décadas como si fueran aportaciones recientes. Las pruebas fotográficas de años pasados confirman que la ubicación de estos troncos no ha variado, contradiciendo los reportes oficiales. De este modo, se intentó dar validez a un engaño ambiental mediante la apropiación del patrimonio forestal que ya existía en el paseo público.
Además, el costo unitario de ciertos ejemplares alcanzó cifras récord que superan los 170 mil pesos por cada unidad de quince pulgadas. Estos precios resultan desproporcionados al compararlos con los valores de mercado para especies similares en la zona norte del país actualmente. Por lo tanto, el proyecto no solo fue una falla técnica, sino una estrategia financiera para justificar egresos injustificados de forma sistemática y deliberada.
La relación entre los proveedores y la organización encargada de la reforestación también ha despertado sospechas de posibles conflictos de interés. Se ha documentado que varias empresas involucradas pertenecen a un mismo grupo familiar, lo que facilitaba la triangulación de los fondos. Este entorno de poca claridad permitió que el proyecto avanzara sin los controles de vigilancia que la ley estatal exige para el dinero de compensación ambiental.
EL ROBO NARANJA! 🚨 Samuel desvía 52 MDP de tus impuestos a su cercano Cosijoopii Montero. Con la excusa de “plantar” árboles, compraron trituradoras de 14 MDP, camionetas de 1.5 MDP y camiones de 2.3 MDP que NO son del Estado: ¡Se los queda Reforestación Extrema! 🌳💸 pic.twitter.com/ZoYdcTKqk1
— Regios al Cuadrado (@Regios_Cuadrado) February 17, 2026
El Desvío De Recursos Hacia Maquinaria Privada
Un punto crítico en la investigación es el uso de fondos de mitigación para adquirir activos fijos que no pertenecen al Estado. La organización Reforestación Extrema compró retroexcavadoras, camiones y tecnología avanzada con dinero proveniente de convenios ambientales públicos. Estos bienes, valuados en más de 50 millones de pesos, quedaron registrados como patrimonio privado de la asociación dirigida por Cosijoopii Montero en lugar de ser estatales.
La justificación para estas compras ha sido cuestionada por la falta de beneficios directos en el mantenimiento cotidiano del parque Alameda. A pesar de utilizar capital derivado de compensaciones ecológicas empresariales, la flota vehicular y las herramientas no están bajo resguardo del gobierno. Este modelo de gestión permite que una entidad particular se fortalezca económicamente a costa de recursos destinados exclusivamente al bienestar colectivo y ambiental del pueblo.
Por otro lado, la documentación contable presenta anomalías graves, como la validación de facturas canceladas o duplicadas en los reportes finales. La autoridad estatal intentó justificar estas repeticiones como pagos en parcialidades, aunque los folios indican transacciones únicas de una sola exhibición bancaria. Esta desorganización administrativa facilitó que el presupuesto verde terminara financiando la infraestructura privada de una organización civil sin una fiscalización externa adecuada.
Consecuencias Jurídicas Del Fraude En Reforestación
El manejo discrecional de estos recursos ha provocado que diversos sectores sociales soliciten la intervención inmediata de la fiscalía anticorrupción local. El marco legal vigente establece que cualquier fondo de compensación debe aplicarse de manera eficiente y comprobable en el terreno asignado originalmente. De confirmarse la falsedad documental, los responsables podrían enfrentar sanciones penales por el uso indebido de atribuciones y facultades contra el erario público.
La opacidad en los convenios entre la Secretaría de Medio Ambiente y particulares permitió que esta situación se prolongara por dos años seguidos. La falta de una tesorería centralizada para estos fondos facilitó que el rastreo del dinero fuera una tarea casi imposible para los auditores. Como resultado, la confianza en las instituciones encargadas de proteger el aire y el suelo se ha visto seriamente mermada por el engaño ambiental cometido.
Para rescatar la integridad de la Alameda, es imperativo establecer mecanismos de monitoreo digital en tiempo real para cada árbol nuevo. La transparencia total es la única herramienta capaz de garantizar que el presupuesto ecológico no se convierta en un negocio de simulación documental. Solo mediante una auditoría externa e independiente se podrá recuperar el proyecto original y devolverle a la ciudad la vegetación que fue debidamente cobrada.
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